
Proyecto Barricas singulares de Godello
En nuestro viñedo de Valdeorras nace una iniciativa concebida para quienes buscan algo más que un vino: la posibilidad de dejar una huella, crear un legado y firmar su propia historia en una barrica.
Cada una de nuestras 50 barricas privadas de Godello permite a empresas, familias y empresarios acceder a un vino con identidad propia. Elaborado a partir de una parcela específica del viñedo y presentado con la marca, el nombre y la estética que cada cliente elija.
Es más que un producto: es un símbolo, un gesto, una declaración.

Un vino con nombre propio
El propietario de cada barrica accede a un volumen aproximado de 650 botellas, elaborada de forma totalmente personalizada.
Nuestro enólogo recomienda un paso por barrica de entre 3 y 6 meses, un
proceso que se define junto al cliente, según el estilo de vino que desee imprimir en su creación.
La barrica se identifica con su nombre o marca, convirtiéndose en un espacio físico donde queda plasmada su esencia, su historia y su visión.
Un lugar para compartir
Ser parte de esta iniciativa significa también acceder a experiencias exclusivas dentro del viñedo. Los propietarios podrán disfrutar de:
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Jornadas privadas en la finca, ideales para reuniones corporativas, encuentro familiares o eventos íntimos.
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Catas guiadas por nuestro enólogo, descubriendo la evolución del vino directamente desde su barrica.
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Experiencias gastronómicas diseñadas por chefs reconocidos de la región, maridando cocina local de autor con el Godello de la casa.
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La posibilidad de recorrer y vivir el viñedo, entre las montañas que definen la belleza única del Valle de Valdeorras.


Cada visita representa un momento para desconectar de lo cotidiano y volver a conectar con la tierra, la tradición y el origen.

Un círculo selecto
Forma parte de las barricas singulares de Godello es también otro en un grupo limitado empresarios familia que comparten una misma sensibilidad: la pasión por el vino, el deseo de crear algo propio y la voluntad de vincularse a un proyecto auténtico.
A futuro, quienes lo deseen podrán participar en encuentros exclusivos, presentaciones dañadas y actividades diseñadas para este selecto círculo de propietarios.
Una invitación a dejar legado
Cada barrica es un proyecto en sí mismo.
Un gesto de distinción para una empresa.
Un regalo inmortal para una familia.
Una forma de agradecer o impresionar a clientes y aliados.

Una manera de volcar emoción, identidad y propósito en una botella que llevará su nombre.
Para quienes buscan algo más que un vino, esta iniciativa ofrece una experiencia, una historia y una pertenencia.
